Santiago Centro: las señales que anticipan una nueva etapa para el mercado inmobiliario
Después de varios años marcados por el estallido social, la pandemia y un importante deterioro urbano, Santiago Centro comienza a mostrar señales que apuntan hacia un escenario distinto. Aunque aún persisten desafíos relevantes, diversos indicadores sugieren una estabilización del mercado inmobiliario y un renovado interés por parte de inversionistas, desarrolladores y empresas.
La recuperación de los valores de oficinas, la resiliencia del mercado comercial y la llegada de nuevos proyectos de reconversión están configurando un escenario que podría marcar el inicio de una nueva etapa para el centro de la capital.
El mercado de oficinas comienza a estabilizarse
Uno de los segmentos más afectados durante los últimos años fue el de oficinas. Entre 2019 y 2024, el valor promedio de venta cayó desde 49,4 UF/m² hasta 29,7 UF/m², reflejando un ajuste cercano al 40%.
Sin embargo, las cifras más recientes muestran un cambio de tendencia. Durante 2025 el valor promedio aumentó a 31,2 UF/m² y, al cierre de abril de 2026, alcanzó 33,3 UF/m², evidenciando una recuperación gradual luego de varios años de corrección.
La actividad transaccional también muestra señales de mayor equilibrio. Tras alcanzar un máximo de 332 operaciones en 2021, el mercado registró 217 compraventas durante 2025, mientras la superficie transada disminuyó respecto del año anterior. Más que una desaceleración, esta moderación puede interpretarse como una reducción de la presión vendedora que caracterizó el período posterior a la crisis.
La inversión vuelve a mirar el centro
Más allá de las cifras, uno de los aspectos más relevantes es el retorno del interés por activos emblemáticos de Santiago Centro.
Durante los últimos meses se concretaron operaciones de alto impacto, como la adquisición del edificio Agustinas 640 por parte de Desarrollo País, que será destinado a la futura sede institucional de la PDI. A ello se suma la compra del edificio Santa Rosa 76 (ex Enel) por Territoria, donde se desarrollará un ecosistema de innovación con oficinas, laboratorios, espacios culturales y comercio.
Asimismo, el histórico edificio ubicado en La Bolsa 84 será transformado en un nuevo polo comercial y cultural inspirado en modelos de uso mixto, consolidando una tendencia hacia la reconversión de activos estratégicos del casco histórico.
Estas inversiones reflejan una visión de largo plazo y una creciente confianza en el potencial de revitalización del centro de Santiago.
El comercio demuestra una resiliencia superior
A diferencia del mercado de oficinas, los locales comerciales han mostrado una capacidad de adaptación mayor a la esperada.
Los valores de venta prácticamente no han variado durante los últimos años, pasando desde 69,6 UF/m² en 2019 a 68,1 UF/m² en 2025. Incluso, las cifras preliminares de 2026 muestran un promedio de 71,7 UF/m², confirmando la estabilidad del segmento.
Aunque el número de operaciones disminuyó respecto del peak registrado en 2021, esta caída responde principalmente al término del proceso extraordinario de venta de activos ocurrido tras la pandemia y no necesariamente a una pérdida de atractivo del mercado.
Plaza de Armas sigue concentrando los mayores valores
El análisis territorial confirma que la ubicación continúa siendo el principal factor de valorización para el comercio.
Las calles del entorno de Plaza de Armas mantienen los valores más altos del mercado. Destacan San Antonio, con un promedio de 113,3 UF/m²; Enrique Mac Iver, con 107,2 UF/m²; y algunos tramos de la Alameda, donde los valores alcanzan 138,1 UF/m².
También sobresalen operaciones puntuales en calles como San Martín y Obispo Villarroel, cuyos precios superan ampliamente los promedios del mercado gracias a atributos como exposición, conectividad y alto flujo peatonal.
Mejora la ocupación de oficinas premium
Otro indicador que fortalece la percepción de recuperación es la evolución del mercado corporativo premium.
Luego de alcanzar niveles de vacancia cercanos al 20% durante 2025, la absorción positiva registrada durante la segunda mitad del año permitió reducir este indicador hasta 12%, nivel que se mantiene durante el primer trimestre de 2026.
Al mismo tiempo, los valores de arriendo se ajustaron desde 0,39 UF/m²/mes a 0,32 UF/m²/mes, mejorando la competitividad del mercado y facilitando la ocupación de espacios disponibles.
Si bien la vacancia continúa por sobre los niveles previos a 2024, los indicadores muestran que el segmento más complejo del ciclo comienza a quedar atrás.
¿Estamos frente al renacer de Santiago Centro?
Hablar de una recuperación consolidada aún puede ser prematuro, pero los antecedentes permiten observar un cambio importante respecto de los últimos años.
La estabilización de los precios, el regreso de inversionistas institucionales, los proyectos de reconversión de edificios emblemáticos y la recuperación gradual del mercado corporativo muestran que Santiago Centro vuelve a posicionarse como una alternativa atractiva para invertir y desarrollar proyectos de largo plazo.
En un contexto donde la conectividad, la infraestructura existente y el patrimonio urbano siguen siendo atributos altamente valorados, el centro de la capital podría estar iniciando una nueva etapa de transformación y revitalización que abrirá oportunidades tanto para inversionistas como para empresas que buscan instalarse en una ubicación estratégica.